lunes, 28 de julio de 2014




Por Juan Bonilla


Algún día volveremos al firmamento,
                                              al espacio.
Viajaremos por tiempos remotos,
sorteando asteroides
y galaxias de espiral
hasta llegar a un agujero negro:
ahí nos miraremos como en un espejo,
ahí sabremos de qué color
           son nuestros ojos en la eternidad.



*
Derribarse  como ola llegando a la orilla,
permitir la caída del alma,
el breve tintineo al romperse
                                    contra la arena.

*
Por las colinas
va el sol sin tiempo.
Tiñe la hierba y su resplandor

              pace entre las acacias.


*
Si la mariposa tejiera mis sueños,
en vez de la araña,
serían hierba florecida en la memoria
y no crepúsculos de seda
                  en el olvido de la mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario